Antes de empezar este post, si no lo has hecho, te recomiendo la lectura del introductorio de la serie en http://tr3sr.com/el-eneagrama-que-es/
Triada del Instinto.
Herida de Muerte
Carencia: Autoafirmación.
Centro: Vientre.
Se equilibra: Eneatipo 3
Se desequilibra: Eneatipo 6
Esencia: Sanador, resistente, participativo, enérgico, sosegado, dinámico, proactivo, pacífico, modesto, receptivo, tranquilizador, agradable, satisfecho, centrado.
Patrón egoico: Perezoso, “nadie especial”, mediador, acomodado, vago, apático, invisible, poco participativo, escuchador, pasivo.
Conversaciones internas: Eres un tipo corriente, no destacas en nada.Tú no importas, lo importante es que tu entorno esté bien.
Deseo:Tienden a tener un fuerte deseo de mantener la paz mental y la estabilidad interior. Buscan la armonía a su alrededor, evitan los conflictos y tensiones, mantener el “status quo”, que nada cambie. Se resisten a cualquier cosa que los pueda molestar o incomodar tanto a ellos como a los demás.
Comportamiento: Son camaleónicos, se mimetizan con el entorno y no suelen expresar sus necesidades. Suelen entender todas las posturas y es muy difícil discutir con ellos pues no dan lugar. Son tranquilos, serenos y calmados. Es el prototipo del pacificador. No les gusta el conflicto, del que con frecuencia huyen y eso hace que a veces no resulten fiables para los demás. Tienen tendencia a caer en la pereza. Suelen tener miedo a la pérdida y a la separación. Son personas pacificadoras y mediadoras. Han de ser conscientes de no caer en el calificativo de vagos a la vez que su deseo de no confrontación les hace, a veces, no defender sus valores.
En equilibrio: Confían en sí mismos y en los demás. Son relajados y están en armonía con la vida. Son excelentes mediadores pues buscan el bien para las partes. Los Nueve son muy receptivos, abiertos, poco cohibidos, emocionalmente estables y serenos. Se tornan optimistas, reforzadores, bondadosos, empoderadores de los demás. Tienen una enorme dignidad, profunda serenidad y verdadera paz que provienen de la aceptación de su condición humana. Aceptan su entorno y lo cuidan. Son pacientes, modestos, inocentes, sencillos y de verdad agradables y hacen que la gente se sienta cómoda y tienen una influencia sedante, sanadora; armonizan a los grupos y unen a las personas. Buenos confortadores y protectores. Son muy buenos en acompañar a personas. En su mejor estado: Están alerta, dueños de si mismos, despiertos así como conectados con ellos mismos y con los demás. Consiguen calmar los extremismos desde la aceptación y el entendimiento, consiguiendo ser respetados. Tienen una gran ecuanimidad y genuina satisfacción. Se sienten autónomos y realizados, paradójicamente unidos consigo mismos pero capaces de establecer relaciones más profundas.
Tipo: Suelen ser humildes, acomodados y aprueban demasiado a los demás. Los Nueve son conservadores y temerosos a los cambios, trastornos y presiones de cualquier tipo, se alejan de los conflictos y evaden los problemas. Son dóciles, adaptables y conciliadores de manera excesiva; aceptan con cierta ingenuidad y sin condiciones las expectativas convencionales; se subordinan al otro, lo idealizan y viven a través de él. Son pasivos, perezosos, indolentes, indiferentes a las reivindicaciones contra lo establecido y complacientes con el entorno; no tienen ninguna disposición al esfuerzo o al enfoque de problemas. Emocionalmente son bastante indolentes y esperan que los problemas desaparezcan solos, lo que no suele suceder y con su forma de actuar los agrandan al no enfrentar. Empiezan a desconectarse de la realidad y se olvidan de lo que no quieren ver. Si los problemas no desaparecen los Nueve empiezan a minimizarlos para apaciguar a los demás y para tener paz a cualquier precio. Son estoicos, fatalistas y resignados como si no pudieran hacer nada para cambiar las cosas. Tienen poco criterio y los demás se sienten frustrados y enfadados por su falta de responsabilidad, por su apatía y por la falta de defensa de sus valores u opiniones.
En desequilibrio: Los Nueve a base de doblegarse tienen un desarrollo personal inadecuado. Se convierten en individuos desvalidos e incapaces. Se vuelven obstinados, se enrocan y niegan con terquedad la existencia de problemas y conflictos. Inconscientemente se mienten a si mismos constantemente. Son seriamente negligentes e irresponsables y pueden ser peligrosos para cualquier persona que los necesite. Si los problemas persisten, se disocian de cualquier cosa amenazante de modo que a la larga no pueden funcionar y se convierten en individuos muy desorientados, despersonalizados, catatónicos e inmovilistas.
Debe trabajar para conectar con su esencia: Distinguir ente humildad y no valorarse. Ser asertivo, expresar tu opinión y defenderla. Tomar la iniciativa aportando ideas en su entorno. Abandonar el sofá, salir de la zona de confort de “no hacer”. Trabajar herramientas contra la procrastinación. Conecta con tu enfado para poner gestionarlo. Muévete, participa en actividades grupales de tu agrado y hazte sentir y oír. Utiliza tu aceptación para aceptarte en primer lugar a ti mismo y valorarte.
¿Has descubierto que es el tuyo?
¿No?
Tal vez si has identificado a alguien cercano y te ayude a una mayor comprensión y empatía.
Mi deseo es que así sea.
En cualquier caso no dejes de seguir esta serie para descubrir el resto de Eneatipos.


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